El radicalismo, el cobismo y lo que se llama la Coalición Cívica, arreglaron a nivel nacional para presentarse en las próximas elecciones con el nombre de Acuerdo Cívico y Social. En Mar del Plata van todos con boletas separadas.
El espacio conformado por Felipe Solá, Mauricio Macri y Francisco De Narváez se juntaron, y a pesar de sus diferencias, conformaron Unión Pro. En Mar del Plata hay dos boletas distintas con la misma alianza.
El kirchnerismo se volcó al Partido Justicialista y se presentará como el Frente Justicialista para la Victoria. En Mar del Plata no se presenta nadie, arreglaron con el intendente Pulti para que vaya la boleta de su partido, Acción Marplatense.
El Socialismo a nivel nacional aparece en varios sectores: en el ACyS y en forma solitaria. En Mar del Plata, son dos boletas totalmente distintas pero con el mismo mote: Socialismo.
¿Sigo? Mar del Plata, siempre pero siempre, un caso aparte…
Y, hay que revisar un poquito la historia política marplatense para entender esto.
Tradicionalmente, el marplatense (hablando como si de un promedio se tratara), no tuvo banderías políticas. Desde tiempos en los que no vos ni yo vivimos siempre buscó elegir el mejor administrador de los dineros públicos.
Que durante mucho tiempo hayan sido elegidos los socialistas nunca significó que Mar del Plata fuera socialista, sino que reconocían en ese grupo político una cantera de honestidad y eficiencia sumada a un compromiso local.
Esto es lo que también permitió que Pulti se alzara con las últimas elecciones y llegara a ser intendente, algo que con la “testimonial” y otras actitudes de gobierno va a empezar a perder.
Justamente, tal como el socialismo tiró por la borda una historia de compromiso al asumir Fabrizio como comisionado de los militares durante el Proceso, acompañado de una gran cantidad de “apellidos ilustres” que jamás pidieron disculpas o hicieron un mea culpa público que seguimos esperando.
El radicalismo, hasta el 83, nunca fue considerado seriamente por el votante como una opción y si no hubiera sido por la honestidad de Roig y las macanas de Russak, Aprile y Katz no creo que hubieran podido ser intendentes por mérito propio.
Y el justicialismo, bueh, con solo ver los encabezados de lista que han presentado los justicialistas en los últimos 25 años mucho no podían esperar. Y peor aun, con las cabezas que se mantienen en las sombras.
Mar del Plata es el reino de la individualidad política y es muy probable que lo siga siendo. Lo cual, y a pesar de que muchas veces no compartí las elecciones que el pueblo hizo, sigue siendo una buena costumbre.
Saludos
Los que coincidan levanten las manos!!!!