Los Piojos se separaron. La Renga toca de vez en cuando. Ni hablar del Indio. Soda, bueno ya sabemos. Los Fabulosos perdieron todo lo fabuloso que tenían. Callejeros, bueno ya sabemos. Y la lista sigue. Y el rock nacional necesita una necesaria renovación. Y ahí, primero, paradito como la banda que ya no promete sino que es una verdadera realidad de las nuevas generaciones del rock argentino, está El Bordo.
Su quinto de disco de estudio recientemente sacado del horno, es tal vez una obra de lujo. El último tema compuesto para el álbum está basado en una historia real que generó un hilo conductor en el resto del disco. Se trata del relato de la historia de dos personas, que fueron detenidas durante la última dictadura militar y separadas. Luego, fueron liberadas, pero perdieron todo contacto entre si, ignorando cada uno el destino final del otro. Veinte años más tarde se reencontraron.
Sin embargo, esta situación tan fuerte le dio un nuevo significado a canciones que habían sido compuestas previamente al conocimiento de esta historia. Entonces cada tema pasó a tener una interpretación particular del vocalista AleKurz, quien representó a los dos personajes intercambiando cartas que nunca leerán.
Este es el primer tema que difundieron:
Gracias. Muy bueno-